El Imparcial (España). Reseña de Doble Fondo por Esperanza Castro

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Elsa Osorio (Buenos Aires, 1952) ha sido siempre una escritora comprometida, valiente, que se ha lanzado (a veces sin red) al abismo de contar, con todos los detalles que le ha sido posible, los episodios más escabrosos de la historia de su país. Y esto repite, una vez más, en su última novela.

Es Doble fondo (como en A veinte años, Luz, finalista del premio francés Femina, donde relataba el drama de los hijos robados a sus madres presas para entregarlos a familias de militares) una obra que descubre otro cuarto oscuro más, hediondo, como tantos otros ocultos en lo más terrorífico de la dictadura argentina.

Pero lo que diferencia ésta de otras de las obras de la autora es el enfoque, el tono en el que está escrita, además de las dos tramas, que en ocasiones discurren paralelas, en otras entrecruzadas.

En 2004, en La Turbelle (Región del Loira, Francia) aparece en el mar el cadáver de la muy respetada médica Marie Le Boullec. Muriel, periodista del diario local que cubre la noticia, sospecha, contraria a la versión oficial, que no se trata de un suicidio, y comienza una investigación acompañada por un equipo de su total confianza: Marcel, su amigo más íntimo, y Genevieve, vecina y la persona más cercana a la fallecida.

Durante los años setenta en Argentina, Juana Alurralde, militante montonera y prisionera de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro de secuestro y tortura más conocido en el periodo 1976-1978, logra sobrevivir y ser liberada por un alto cargo, Raúl Radías, El Rulo (que también había liberado a su niño de 3 años), para posteriormente trasladarla al Centro Piloto de París en su proceso de “recuperación” (procedimiento al que sometían a aquellos ciudadanos “rebeldes” que la dictadura consideraba útiles para su causa, previa “reeducación”).

La investigación que va dándose en Francia insta a pensar que la doctora Le Boullec no es quien decía ser, y sí que, tanto la forma de morir como otras señales, la relacionan con hechos acontecidos durante la dictadura del país sudamericano.

Doble fondo es a la vez una novela policíaca/detectivesca y un documento histórico plagado de voces de los supervivientes de una tragedia. En sus 42 capítulos (estructurados en cuatro partes) se van hilvanando tanto lo que sucede en 2004 en Francia, como lo acontecido en 1978. Y, en medio de las dos épocas, la lectura de un manuscrito escrito, podríamos decir, con la sangre de su principal protagonista.

La novela de Elsa Osorio es caleidoscópica, muestra las diferentes caras de un mismo hecho, matices que se van desgranando (en ocasiones, el lector sabe más que los periodistas-detectives y no por ello la obra pierde tensión ni interés) para encajar magistralmente hacia el final.

Doble fondo nos muestra el blanco y el negro, y una infinidad de grises que hacen que el lector se replantee muchas de las preguntas que en alguna ocasión creyó resolver, como por ejemplo, el sacrificio de vender tu vida al enemigo para poder guardarla o para salvar aquello que es más querido. También habla de la fortaleza de un ser partido en dos (siendo fiel a sus ideas por dentro, contrario a ellas de cara al exterior), de su arrojo (arriesgando al máximo por la esperanza de un amor imposible), incluso de la culpa por haber sobrevivido al horror.

Elsa Osorio también nos deja sobre la mesa la hipocresía de los gobiernos de aquellos países a los que llamamos democráticos ante la celebración de la Copa Mundial de Fútbol en Argentina, y muestra la existencia de movimientos en contra de la misma que tuvieron lugar en Francia y de los que, al menos la que escribe, nunca tuvo noticia.

Doble fondo aporta, entre otras cosas, el testimonio directo de víctimas, la siempre incansable necesidad de que lo acontecido salga a la luz y, por desgracia, la idea de lo cómodo que nos resulta muchas veces mirar para otro lado, sobre todo cuando lo que se dice o cuenta sucede al otro lado de mar, lejos de nuestro cotidianidad.

Diario de la Marina (Francia). Reseña por Félix José Hernández

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París, 6 de abril de 2018.
La sensibilidad de la gran novelista Elsa Osorio nos introduce en el laberinto de la dictadura argentina, el movimiento de los Montoneros, las conmovedoras desapariciones de niños y… hasta dónde puede llegar una mujer para poder salvar a su hijo. Verdugos, pasiones amorosas, clandestinidad, traiciones, ansias de libertad, etc., son los ingredientes de esta excelente novela. La autora logra crear con gran habilidad un ambiente psicológico de intenso suspense.
Doble fondo es una deslumbrante novela contra el olvido.
“La encontraron los pescadores, en La Turballe. Con su vestido de flores, la expresión serena, el cuerpo bien conservado. No hacía mucho que había muerto, dijo el médico forense.
Ahora que he podido atar los cabos, y armar su historia, veo que hasta en eso, en dejar llevar su cuerpo allí, tuvo el sentido de la oportunidad. Ese salvarse como sea que aplicó toda su vida lo conservaba hasta muerta.
De la muerte no se libró, pero sí de que no nos enteráramos nunca. Porque ¿qué hubiera pasado si la marea la arrastraba a otro lado, o la dejaba —como era lo más probable— en el fondo del mar? Y qué hubiera pasado si en el periódico no me hubieran trasladado de la oficina central, en Rennes, a Saint-Nazaire, a cubrir sucesos, por andar husmeando donde no debe, Mlle. Le Bris, la antesala de dejarme prescindible. Y el comisario Fouquet, aunque lo disimula, un buen tipo, y ningún idiota.
No se hubiera sabido nada. No era la primera vez que ella se iba sin dejar rastros. Una más. En un pequeño pueblo perdido de la costa francesa, en el siglo XXI, y bajo otra identidad. ¿Quién iba a sospecharlo?
Fouquet me tiró el anzuelo y yo piqué. Porque fue él quien me dijo que Marie Le Boullec era de origen argentino y que la causa de su deceso era asfixia por inmersión. Poco tiempo atrás
había leído un artículo en el periódico que lo había impresionado acerca de los ahogados que hubo en la Argentina en los años setenta, aparecían en una playa cualquiera, o en las costas del país vecino.
—¿Por qué? ¿Hubo un asesino serial que ahogaba a sus víctimas en Argentina?
—Hubo muchos asesinos seriales y muchísimas víctimas. Varios miles.
—¿Miles? ¿No exagera?
—No exagero, pregúntele a su querido buscador de Internet. Encontrará información. Como no sabían qué hacer con tantos que asesinaban, los arrojaban al mar.
—Bien, una buena historia. Gracias, Fouquet. Ya tengo el artículo para mañana: «La mujer de La Turballe, un asesinato a la argentina».
—Ni se le ocurra. Nadie dijo que es un asesinato. Por el momento es una muerte accidental, quizás un suicidio, dijo el fiscal Thibaud. Oficialmente está en la jurisdicción de la Gendarmería de Guérande. A mí me han dado aviso porque la mujer es de Saint-Nazaire. Se ha podido identificar por sus huellas dactilares, una amiga reconoció su cadáver. Aún no tenemos los resultados de su autopsia.
—Y si es un accidente, ¿por qué la autopsia?”
En 2004, el cuerpo de la respetada doctora Marie Le Boullec aparece ahogado en las costas de un tranquilo pueblo de Francia. Muriel, una joven y apasionada reportera que cubre la noticia para el diario local, intuye que no se trata de un suicidio. Y con la ayuda de un singular equipo, inicia una investigación paralela. En los años setenta, Juana Alurralde, una militante montonera, prisionera en la siniestra Escuela de Mecánica de la Armada, logra sobrevivir y que liberen a su hijo de tres años, secuestrado con ella. Pero el precio es muy alto. Presente y pasado se entrecruzan, mientras la obstinada Muriel reconstruye la historia de una mujer valiente, la obsesión de un asesino y la búsqueda de Matías, un hijo que no perdona las decisiones de su madre.
Basándose en investigaciones y testimonios de supervivientes de la dictadura argentina, Elsa Osorio une con maestría y sensibilidad las voces de una tragedia que ahonda en dilemas éticos y humanos.
«Imprescindible novela de Elsa Osorio, narrada con la maestría literaria a que nos tiene acostumbrados.» Luis Sepúlveda, La Stampa
«Un trabajo muy minucioso de reconstrucción de la memoria. Es como resistir con las palabras hasta que podamos hablar, escribir la muerte.» Pietro Cheli, Corriere della Sera
“Una novela que contiene toda la excelencia literaria de Elsa Osorio.” Amica
Elsa Osorio (Buenos Aires, 1952) es autora de los libros de relatos Ritos privados, Reina mugre y Callejón con salida, distinguido con el Premio Roma a la literatura extranjera, y de la biografía novelada Beatriz Guido: Mentir la verdad. Ha publicado asimismo el ensayo Las malas lenguas y las novelas Cielo de tango, Mika y A veinte años, Luz, finalista del prestigioso premio Femina (Francia) y ganadora del Premio Amnesty International. En 2015 fue condecorada por el Ministerio de Cultura de Francia como Chevalier de L’ordre des Arts et des Lettres.
Doble fondo. Elsa Osorio. Reservados todos los derechos de esta edición para Tusquets Editores. Colección Andanzas 916. Diseño de la colección: Guillemot-Navares.14,8 x 22,5 cm. 336 páginas. Rústica con solapas. 18,50 €. ISBN: 978-84-9066-500-8
Considero que el exilio, aún en el mejor de los casos, es una pena muy difícil de soportar.
Félix José Hernández.